CISNE BLANCO, CISNE NEGRO

Las doncellas cisne son portadoras de las palabras secretas del cosmos para renovar la suerte de los hombres. Escriben con su baile el destino.

Ha intentado arañar
mis hojas
el maldito viento
con sus esquirlas
de pasado.

Una pértiga
partida
antes del salto.
Sobra el café.

El blanco tiene
el color
del estiércol.
Ha perdido
su reputación.
Apesta.

La filosofía,
la duda,
la explicación,
la disculpa,
el recuerdo
y el veneno
han dimitido.

La música
duerme en paz
tras el último
concierto.
Sus notas
están pegadas
a los labios
del fracaso
y solo saben
besar derrotas.

Menos mal
que escuché
varias veces
con la oreja
del medio.

Zumbidos derechos.
zumbidos izquierdos
y al final
crujiste el equilibrio.

Tira el dado
en otra mesa.
Hoy es lunes
y cerramos
por resaca.

El ímpetu
del ariete
no bastó
para derribarme.

No es mía
la sed infinita,
tampoco soy
el agua bendita.


Y tú no eres
el motivo
de que yo sea
cisne o doncella.

Nea Thea.

 

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *