Pulverizar el alma con las manos,
rociar con extrañas músicas el papel.

Devorar las entrañas de los recuerdos
y dibujarlos de colores que aún no han nacido.

Derretirme en letras,
abrir las jaulas del pensamiento
y volar con los dedos.

Yo hago esas cosas…

 

Nea Thea.