Es muy fácil ser feliz a gatas.

Lo difícil es sostener tanta mentira en pié

y depender de columnas al azar

que la confianza construye 

entre mis piernas.

Lo malo es que cuando las abres

se me olvida que no soy un gato.

Pero nadie te clavó las uñas

con tanto corazón.

 

Nea Thea.