LAS CINCO PUNTAS DE LA ESTRELLA.

Fue un día gris plata
cuando cinco estrellas
cayeron del cielo.

Cinco mochilas
con la misma pasión,
oro en la mirada,
acero en el corazón
y el pelo revuelto de nervios.

Llenaron cada saco
a golpe de pléyades
y un astro al sonido de la campana
de toda la ilusión
que puede caber en un round.

Ellos no la sabían
pero habían ganado
el voto de aquellos sacos
que nunca bailaron una música
como la que hicieron con sus guantes.

No era una música cualquiera.
Era la música que proviene
del primer helado que toma un niño,
la primera caricia de una madre
y la primera vez que aceleras en el coche.
La música del primer columpio,
del primer beso.

Es muy pronto para salir corriendo
y demasiado tarde para tener miedo.

Por eso,
el año que viene volveremos
con otra canción mejor
pero con la misma estrella.

Nea Thea.