VIVEME DESPACIO

Tiene cien labios,
diez manos
y algún diente de menos
por masticar frustraciones.

Lo borra todo cada día
a las diez de la noche
para no aferrarse a nada
que no sea su espada.

Experta en lavar momentos,
tender recuerdos descoloridos,
vestir apellidos blancos
y dejar en bragas
a la sucia rutina.

Tiene el brazo derecho
algo más largo que el izquierdo.
dicen que por subirse sola
la cremallera de la espalda.

Pidió la factura al miedo.
Cada día la paga.
Su sonrisa dura el tiempo
que una coma tarda
en hacerse punto.

El olor de una mandarina
pone de puntillas a sus dedos
hasta conseguir hacerte zumo
una tarde cualquiera.

Y si aprendes a leerla
su espalda es un verbo infinito
que no acaba nunca.

La prisa es la muerte
tan convencida de ganar
que te da toda una vida…
de ventaja.

VIVEME DESPACIO.

 

Nea Thea.